En busca del bienestar emocional

 

Equilibrio emocional

6 de octubre de 2014
 

¿Qué es el equilibrio emocional?

 

En psicología, consideramos que una persona está equilibrada emocionalmente cuando es capaz de responder de forma adecuada a las demandas de su entorno.

Ahora bien, esto de “forma adecuada” ¿en qué consiste exactamente? Se trata de mantener cierta estabilidad en lo que se refiere al humor, emociones y sentimientos, reaccionando de manera proporcionada a las distintas situaciones que se vayan presentando, manteniendo el autocontrol.

Por lo contrario, decimos que no persona no está equilibrada emocionalmente cuando se muestra, por ejemplo, demasiado sensible ante acontecimientos que no requieren de tal intensidad emocional, reacciona de forma exagerada ante determinadas situaciones, con estallidos de ira, se derrumba emocionalmente ante cualquier cosa, presenta marcadas oscilaciones emocionales, presenta problemas con el control de impulsos, etc.

 

¿Cuáles son las consecuencias del equilibrio emocional?

 

Las consecuencias positivas son muchas, algunas de ellas se detallan a continuación:

  • Nos ahorramos el sufrimiento, minimizando el dolor tanto emocional como físico.
  • Probablemente consigamos tener unas mejores relaciones sociales.
  • Conseguiremos ser más productivos, algo que repercutirá de forma positiva en nuestro trabajo diario.
  • Poseeremos una mayor capacidad de automotivación, haciendo mucho más probable que consigamos un mayor éxito en nuestra vida en general.

 

Pautas para lograr el equilibrio emocional

 

  1. Conócete a ti mismo y acéptate tal y como eres, el autoconocimiento es el primer paso para la autoaceptación. Es importante conocer nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades, evitando clasificarnos en categorías, e intentar disfrutar en vez de estar probándonos constantemente.
  2. Desarrolla tu inteligencia emocional, ¿cómo? Aprende a identificar tus emociones, obsérvalas y procura expresarlas de una manera adaptativa. Se trata de saber manejar las emociones y que no sean ellas las que nos manejen a nosotros. También es importante en este sentido aprender a ponernos en la situación del otro, entendiendo lo que los demás sienten.
  3. Acepta la incertidumbre, vivimos en un mundo incierto y probabilístico, esto es así. ¿Lo bueno? que no necesitamos saberlo todo para vivir, y vivir bien.
  4. Elige ser realista. Acepta que la adversidad existe, pretender obtener siempre lo que deseamos evitando sentir en ciertas ocasiones sufrimiento o dolor, es una auténtica utopía.
  5. Sé flexible. Las personas con un mayor bienestar emocional evitan establecer unas reglas rígidas e inalterables, tanto para ellos como para los demás. Es importante mantener posturas flexibles, estando abiertos al cambio.
  6. Abandona tu zona de confort, atrévete a asumir determinados riesgos y deja que la vida te sorprenda. Es fundamental perder el miedo a explorar nuevos horizontes, intenta ser aventurero sin tener que ser por ello temerario.
  7. Quiérete mucho. Aunque el preocuparse por otras personas puede ser conveniente, incluso positivo, en determinados momentos, como regla general, el interés por uno mismo debe ser superior al interés que se preste a los demás. Mímate, seguro que te lo mereces.
  8. Realiza actividades agradables. Aquellas personas que poseen un mayor número de actividades en su vida que les resultan placenteras, tienen una menor probabilidad de padecer problemas emocionales, como por ejemplo, depresión. Es fundamental ampliar las áreas que integran nuestra vida, se puede disfrutar con muchas cosas, desde un paseo al atardecer hasta la realización de una pequeña tarea creativa.

 

¿Se puede conseguir la estabilidad emocional?

 

Hay muchas personas que creen que el equilibrio emocional es solo cuestión de unos rasgos concretos de personalidad. Sin embargo, la mayor parte radica en un esfuerzo personal, un trabajo constante sobre sí mismo, que aunque no es en absoluto fácil, los resultados que uno obtiene al conseguir tal estabilidad hacen que valga la pena con creces.