¿Qué es la onicofagia?

El hábito de morderse las uñas

20 de enero de 2014
 
La onicofagia es el nombre científico que se utiliza para lo que conocemos comunmente como "morderse las uñas". Desde el punto de vista psicológico se trata de un síntoma de ansiedad, que se lleva a cabo de forma prácticamente involuntaria y que va dirigido a a aliviar o disminuir la tensión cuando estamos nerviosos o preocupados.
 
Se calcula que alrededor de un 45% de niños y niñas llevan a cabo esta conducta y en torno a un 10% de los adultos, en cuanto al género no se encuentran diferencias significativas. Este hábito se inicia en la infancia entre los 3 y 6 años y normalmente suele desaparecer con el paso de los años. Normalmente en la adolescencia los chicos y chicas que llevan a cabo esta conducta empiezan a sentir vergüenza por ello y dejan de hacerlo. Esto ocurre especialmente en mujeres, por lo que en esta época la prevalencia en chicas es menor, lo más probable es que se deba a una mayor preocupación por el factor estético. Esto les empuja a pedir ayuda o intentar solucionar el problema por sí solas, embelleciendo sus uñas con esmaltes o recurriendo a aquellos que tienen un sabor amargo para evitar continuar mordiéndoselas. 
 
Durante la niñez es importante no preocuparse más de la cuenta por esto, evitando recurrir al castigo para evitar que el niño o niña lleve a cabo este comportamiento. El castigo no resulta efectivo, por lo que lo mejor es que no lo utilicemos ya que aumentará la ansiedad del niño y lo más probable es que la situación empeore. Lo más recomendable es aprender a identificar esas situaciones en las que el chico o chica se muerde las uñas e intentar modificar esta conducta, reforzándolo de forma positiva cada vez que consiga evitarlo. Además, dado que se trata de un indicador de un posible problema de ansiedad podemos practicar alguna técnica de relajación con el niño o niña para que aprenda a aliviar su tensión de otras formas. Por supuesto, algo a lo que siempre podemos recurrir es a la práctica de alguna actividad deportiva para que nuestro hijo o hija pueda descargar toda esa tensión de la mejor forma posible.
 
Como ya he mencionado, durante la adolescencia este hábito suele desaparecer, y es que tiende a ser sustituido por otros como acariciarse el pelo, morder los bolígrafos, etc. Aún así, es cierto que hay adultos que continúan mordiéndose las uñas, y es que esta conducta acaba convirtiéndose en un acto reflejo, siendo cada vez más difícil de controlar especialmente en situaciones de estrés, nerviosismo, insatisfacción personal... 
 
 
Consecuencias 
 
Las consecuencias a nivel estético son las más visibles, las manos muestran un aspecto descuidado, esto suele provocar ciertos problemas psicológicos, como vergüenza, retraimiento social, etc. La persona que tiene este problema, sobre todo el adulto, intenta evitar exponer sus manos cuando tiene que enfrentarse a una entrevista de trabajo, una presentación social, etc. 
En cuanto a la salud, este problema puede producir heridas y sangrado, ciertas infecciones por bacterias, hongos o virus en encías y boca, deformación de las uñas, problemas dentales y mandibulares, etc.
 
 
Consejos para dejar de morderse las uñas
 
Aunque este hábito resulta difícil de controlar, sí puede ser eliminado, lo principal es estar lo suficientemente motivado como para dejar de hacerlo.
  • No castigar, analizar en qué situaciones aparece esta conducta para poder modificarla.
  • Masticar chicles o comer algo para tener la boca ocupada en los momentos de tensión.
  • Mantener las manos ocupadas cuando estemos en una situación que puede propiciar el morderse las uñas, utilizando alguna pelota, dando golpecitos sobre la mesa, girando un bolígrafo, etc.
  • Cuidar el aspecto de nuestras manos, haciéndonos la manicura, echándonos cremas, etc.
  • Comentárselo a personas de confianza para que nos avisen si ven que llevamos a cabo esta conducta y así podamos parar cuanto antes.
  • Si es necesario, poner cinta adhesiva envolviendo las uñas para evitar morderlas.
 
Si a pesar de todos estos consejos te resulta difícil dejar de realizar este comportamiento, y esto está generando algún tipo de problema a nivel psicológico o de salud, no dudes en ponerte en contacto con un profesional, ya que la evidencia científica demuestra que la solución más eficaz a este tipo de problemas procede precisamente del campo de la psicología.