La Navidad

 

"Sobrevivir" a la Navidad

23 de diciembre de 2013
 
Hay muchas personas que esperan con ilusión la llegada de estas fechas, especialmente aquellas fieles a la tradición y amantes de lo que implica esta época: reencuentros familiares, comidas y cenas copiosas, regalos, etc. Ahora bien, también es cierto que, para muchos, estas fechas significan la aparición de sentimientos no tan positivos, como pueden ser la soledad, tristeza, estrés, ... y es que ¿quién no ha pronunciado o escuchado alguna vez lo de "no me gusta nada la Navidad"?
 
"Vamos a intentar crear nuestra propia Navidad, en función de nuestros gustos y de nuestras circunstancias actuales".
 
 
Esto puede tener diferentes causas, entre ellas encontramos:
 
  • Las pérdidas: bien por la proximidad del acontecimiento o porque estos recuerdos vuelven a nuestra memoria, el fallecimiento de un familiar o persona querida, una separación o divorcio, perder un trabajo, un cambio de residencia, etc.
  • Tener lejos a la familia y/o amigos: no poder compartir esta época del año en compañía de aquellos a quienes apreciamos produce tristeza, sobre todo cuando vemos que muchos de los que están a nuestro alrededor si pueden disfrutar de ello.
  • Sentirse solo: sentirse aislado, aquí es importante tener claro que estar solo no tiene por qué implicar sentimientos negativos, ya que hay personas que son capaces de disfrutar de la soledad, incluso en épocas como esta.
  • Problemas económicos: basar la navidad en el dinero supone una fuente de estres para todos aquellos que pasan por un momento complicado en este sentido, que desgraciadamente son muchos. 
  • Tener que reunirse con familiares problemáticos: el sentirse obligado a participar en reuniones sociales con personas con las que preferiríamos no estar, o con las que simplemente estamos disgustados, supone un importante motivo de desmotivación para celebrar estas fiestas. 
 
 
¿Qué hacer para "sobrevivir" a la Navidad?
 
  • Pensar en aquello que nos gusta y en lo que no va con nosotros de estas fiestas, para así conservar lo que nos hace sentirnos bien y deshacernos de lo que no nos sirve. Resulta, cuanto ni menos, frustrante tener que cumplir con ciertas costumbres por el simple hecho de que sea "lo que establece la tradición". Vamos a intentar crear nuestra propia Navidad, en función de nuestros gustos y de nuestras circunstancias actuales.
  • Ser realistas en cuanto a las expectativas ante determinados acontecimientos. Establecer expectativas muy exigentes puede resultar muy arriesgado para nuestra autoestima, es posible que no se cumplan y que esto haga aflorar sentimientos negativos. Si conseguimos afrontar estas situaciones con tranquilidad y de forma curiosa "bueno a ver qué tal va el día" lo más posible es que podamos disfrutar más de estas fechas.
  • No basar la navidad en el dinero, tratando de ser consumidores más racionales, enfocando nuestras compras a la utilidad controlando en la medidada de lo posible el gasto. Hay muchas cosas que podemos hacer que no tienen por qué implicar un gran gasto económico: crear nuestros propios regalos (álbum de fotos, marcapáginas, cartas, postres,...), realizar nosotros mismos los objetos de decoración (centros de mesa con piñas, flores o frutas,...), etc.
  • No tratar de olvidar a aquellos que no se encuentran presentes, recordad anécdotas, situaciones agradables vividas juntos,... siempre de forma positiva. Es importante aprender a recordar sin dolor, no olvidar. Si esto resulta muy complicado para la persona que ha sufrido alguna perdida, sería conveniente que se pusiera en contacto con un profesional de la psicología para ayudarle a superar el duelo.