Adicciones sin sustancias

 
Al igual que las adicciones a sustancias químicas, las adicciones comportamentales también tienen una serie de consecuencias negativas, que en muchos casos coinciden con las de las drogodependencias. Este tipo de conductas provocan un alto nivel de malestar en la persona que las lleva a cabo, e incluso pueden llegar a afectar a las personas de su entorno, pareja, familia, etc. 
 
Aumentan el riesgo de padecer problemas de ansiedad, insomnio, estado de ánimo bajo, retraimiento, etc. Para considerar este comportamiento como una adicción, dicha conducta ha de interferir en alguna de las áreas del sujeto, ya sea en su entorno laboral, social o familiar.